Representantes de productoras, artistas independientes, ticketeras, recintos, sellos discográficos independientes, además de distintos referentes de la industria creativa del país, se reunieron de manera inédita con el objetivo de visibilizar la realidad del sector y proteger y defender los más de 800 mil puestos de trabajo que el sector entrega.
Marzo de 2020. La propagación del Covid-19 -y anteriormente el estallido social- han impactado fuertemente a la industria de los espectáculos en vivo. La sistemática cancelación de eventos ha puesto en jaque al sector entretenimiento, mostrando la fragilidad laboral y económica con la que conviven día a día artistas, productoras, recintos, y todos aquellos que componen la producción de un show.
Por esta razón se agruparon: la Asociación Gremial de Empresas Productoras de Entretenimiento y Cultura (AGEPEC); la Asociación Gremial Industria Musical Independiente de Chile (IMICHILE); recintos como Teatro Caupolicán, Movistar Arena y Monticello; Ticketeras como Puntoticket, Ticketek, Top Ticket y distintos referentes de la industria creativa, cultura y de la entretención en el país.
Según cálculos preliminares, el impacto total que podría dejar la pandemia y lo ocurrido en octubre, impactaría a más de 2.083 pequeñas productoras, 1.952 teatros y recintos, bordeandolos250 millones de dólares. En términos de empleo, de los 800 mil puestos de trabajo, 160 mil podrían perder su fuente laboral.
Con esta realidad a cuestas, la agrupación se reunió con el ministerio de Economía, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) y el Ministerio de Hacienda con el fin de establecer puentes y buscar en conjunto las mejores soluciones para el sector.
Desde la Asociación Gremial de Empresas Productoras de Entretenimiento y Cultura (AGEPEC), Jorge Ramírez, aseguró que para este año se proyecta que la pérdida de fuentes laborales podría alcanzar un 70%. “Es tan grave la situación que hemos acudido a la autoridad para plantearle la realidad de esta industria y la vulnerabilidad en la que se encuentra. Acá hay desde productores, artistas, músicos, recintos de entretenimiento, puntos de venta y todos con una realidad particular que no podemos ignorar. En esa línea, hemos tenido una buena recepción porque la autoridad está consciente que esta es una situación de excepción constitucional, donde por ley no podemos operar y cumplir con nuestras obligaciones contractuales. Y lo más importante es que ambas partes, la autoridad como la industria, tenemos el mismo objetivo: proteger el empleo, la actividad económica, pero por sobre todo la salud de las personas”.
“Nuestro foco es reprogramar todos los eventos cancelados y en esa línea, esperamos sobrevivir al lapso de tiempo en que no estaremos generando eventos, pero donde ya hemos invertido y desembolsado pagos por adelantado”, acotó Ramírez.
Por otro lado, Oliver Knust, director de la Asociación Gremial Industria Musical Independiente de Chile (IMICHILE) señaló que “la situación para las pymes del sector musical es seria, se necesita poner la alarma sobre la fragilidad de estas empresas y sus trabajadores, que sin medidas por parte del Estado corren un alto riesgo de quiebra. Según el Observatorio Digital de la Música Chilena, el 90% de los profesionales de la industria de la música son independientes y el ingreso mensual, en un año normal, para un músico, está por debajo del sueldo mínimo”.
A nivel mundial, la industria está sufriendo los mismos problemas, por lo que en muchos casos ya se han dictado medidas para proteger el sector. Es por esto, que las organizaciones que forman parte de la música en vivo en Chile comparten la idea de poder replicar algunas de las disposiciones que han adoptado alrededor del mundo, de manera de conservar los espacios e instancias que promueven la cultura y entretención en el país.
Para los recintos, la situación es igualmente preocupante. “La realidad de la industria de los espectáculos en vivo, hoy nos afecta a todos por igual. Sólo para este año, proyectamos una pérdida significativa de fuentes laborales permanentes y temporales, provocada por la potencial disminución de shows, eventos, conciertos, obras de teatro, etc., a nivel nacional, a razón de la crisis sanitaria. Es por esto que, si no encontramos la fórmula para otorgar los incentivos necesarios para la supervivencia de la industria, nos será muy difícil y de largo plazo, retomar la normalidad en la industria creativa de la cultura, la música y el arte”, puntualizó Cristian Aubert, director ejecutivo de Movistar Arena.
Finalmente, y de manera colaborativa, las distintas organizaciones han puesto a disposición de la autoridad toda su experiencia y trayectoria montando espectáculos de gran envergadura. Por ejemplo, implementando centros de logística y distribución, dado que cuentan con la infraestructura, el conocimiento y una gran mano de obra con muchas ganas de trabajar.
Algunas de las medidas planteadas por la industria son:
- Que todos los boletos adquiridos para eventos que no se han podido realizar sean válidos para los eventos reprogramados. Esto es clave pues se trata de capital de trabajo estancado y sin retorno a la vista.
- Devolución de los impuestos pagados por adelantado, realizados por personas y empresas (Impuesto Renta – PPMs – etc).
- Exención del pago del WHT (Formulario 50) por los próximos 12 meses.
- Exención del pago de visas o permisos de trabajo por los próximos 12 meses.
- Beneficios de seguros de cesantía para los trabajadores part time.
- Agilidad en la entrega de recursos de proyectos en ejecución para industrias creativas (CORFO, ProChile, Mincap). Flexibilidad para reitemizar hacia recursos humanos y gastos fijos de las empresas, fondos que estaban destinados hacia actividades o eventos cancelados.
- Generar instrumentos de emergencia productiva para pymes de industrias creativas similares al programa «Reactívate» de SERCOTEC, que inyecta liquidez inmediata a las empresas de menor tamaño.